miércoles, 08 febrero 2012

Historia de Brasil en Mundiales

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En mil novecientos sesenta y seis, la Copa sería realizada en Inglaterra, cuna del fútbol. Brasil quedaría eliminado en primera ronda, después de ser derrotada en violentos partidos por Hungría y Portugal que eventualmente llegarían a semifinales, liderados por Eusébio.


copamundialDesde su debut en 1950, Inglaterra no había podido tener una buena actuación, por lo que ésta era su oportunidad de demostrar su paternidad. Los locales se enfrentaron a Alemania Federal ante un estadio de Wembley repleto apoyando a su selección. Tras empatar en el tiempo regular, se realizó una prórroga. En el minuto 101, Geoff Hurst disparó contra la portería alemana y el balón sería despejado por el guardameta. El tiro sería considerado gol por el árbitro, desatando una polémica que persiste hasta el día de hoy sobre si el balón cruzó completamente la línea de gol.


Cuando quedaban segundos para que el partido finalizara y todo el equipo germano intentaba descontar, Bobby Moore atrapó un balón que conectó con Hurst, quien realizó un disparo lejano, anotando el 4:2 final, desatando la alegría en las graderías. Minutos después, Moore recibiría la Copa Jules Rimet de las manos de la Reina Isabel II.


A pesar del fracaso de 1966, la escuadra brasileña llegó a México dispuesta a ganar el Mundial de 1970. La verde amárela se enfrentó en primera ronda a los campeones defensores. Brasil, que incluía en sus filas no sólo a Pelé, sino a otros grandes jugadores como Jairzinho, Tostao, Rivelino y Carlos Alberto, derrotó por la cuenta mínima a los ingleses en uno de los encuentros más memorables del torneo.


Brasil avanzó invicto hasta las finales, donde se enfrentaría al ganador del partido entre Italia y Alemania Occidental. Los italianos habían goleado a la selección local mientras los germanos se clasificaron tras derrotar a los ingleses en tiempo extra, reeditando la final del torneo previo.


El encuentro partió con un temprano gol de Roberto Boninsegna. Cuando se jugaban los descuentos, Karl-Heinz Schnellinger anotó y forzó la prórroga, en que cada equipo anotó dos goles más. Alemania, exhausta tras el partido ante Inglaterra y con Franz Beckenbauer lesionado, no pudo aguantar la presión y fue derrotada por 4:3. Un monumento levantado posteriormente en el Estadio Azteca conmemora hasta el día de hoy el llamado Partido del Siglo, considerado por muchos como el mejor de la historia.

 
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